8 de febrero de 2010

sesión



Una tarde maravillosa :) Gracias!

7 de febrero de 2010

caos



Se rompió la cadena que ataba el reloj a las horas,
se paró el aguacero ahora somos flotando dos gotas,
agarrado un momento a la cola del viento me siento mejor,
me olvidé de poner en el suelo los pies y me siento mejor.


dulce introducción al caos

Un instante. Un instante que se queda grabado en forma de fotografía. La tecnología nos permite volver al pasado cada vez que vemos una instantánea . Recuerdo que hacía sol y un calor impropio del mes en el que nos encontrábamos. Nos acercamos al Parque de la Ciudadela, estuvimos un rato haciendo fotos, en ese momento ya habíamos parado. Me miró. Y disparé. Al ver el resultado le pedí que intentara repetir esa mirada, pero las siguientes ya no eran esa mirada.

6 de febrero de 2010

cruasanes




“Si quedan cruasanes en el bar para desayunar sigo estudiando hasta que termine.”

Llego al bar y no hay, no quedaba ninguno. Mi mente empezó a divagar, eso es que realmente he de dejarlo. Que no es lo mío. Hay algo para lo que estoy hecha, eso lo tengo claro, pero no es para esto. Me siento en la barra como de costumbre, le pido a Josep mi café con hielo de siempre. Me dice que no. Que le ha chivado un pajarito que he estado mala y que el café me lo dará pero sin hielo. Le pregunto que qué más tiene para desayunar, que ya he visto que no quedaban cruasanes. Me ofrece un donut, un bocata pequeño. Aun que bueno, según sus cálculos, ya que había faltado toda la semana anterior y sabía que hoy iría… me saca un plato con un cruasán. Lo había guardado. Tenía mi nombre.

Llovía y me esperaba un día complicado.

5 de febrero de 2010

pudor





Ves como alguien intenta aprovecharse de ti, de tu obra, sin el más mínimo pudor. Y es cuando realmente te das cuenta de que las buenas intenciones en este mundo no sirven. Confías tu trabajo. Dejas en él tu tiempo, tu esfuerzo, parte de ti. Y como no soy profesional, no supero la treintena en edad y encima soy mujer se piensan que pueden tomarme el pelo. Me entristecí tanto que por un segundo dude en dejar de hacer fotos o de hacerlas sólo para mi...